UST- CTA-A: SOSTENER COMUNIDAD EN TIEMPOS DE PANDEMIA

Este martes 28 de diciembre, la Cooperativa UST, integrantes de espacios solidarios de Avellaneda, la CTA Provincia de Buenos Aires y organizaciones sociales acompañaron a la Cooperativa Nueva Generación en una masiva movilización que partió desde la estación de La Plata hasta la Cámara de Diputados de dicha ciudad, donde se exigió y logró, que el Gobierno Provincial y el Parlamento vote sobre tablas la Ley de Expropiación.

Movilización masiva y esperanza ante una sesión decisiva

Semanas después de la feroz represión policial que sufrieron en su galpón las trabajadoras y trabajadores de la Cooperativa Textil Nueva Generación y las organizaciones sociales que acompañaron dicha jornada que finalizó, injustamente, con más de 150 detenidos, la ciudad de La Plata fue el escenario elegido para no bajar los brazos e ir en búsqueda de un solo objetivo: recuperar el espacio de trabajo y decirle nunca más a la represión y desalojo de trabajadores/as.

Una mañana que se presentó gris, allá por las 10, pero que el sol se visibilizó en cada bandera, cada compañera y compañero que acompañó la enorme columna llena de esperanza que movilizó desde la estación de La Plata hacia la Cámara de Diputados fue, sin dudas, la llave de lo que en primera instancia iba a significar copar las calles para dar un paso al frente de un día largo: conferencia de prensa y espera para la sesión en Diputados por la Ley de Expropiación.

Frente a la Cámara de Diputados se llevó a cabo la instancia de conferencia, donde las numerosas organizaciones respaldaron la jornada de lucha de Nueva Generación. Quien inició el acto fue Alicia Gutiérrez, presidente de la cooperativa desalojada el pasado 7 de diciembre: “Muchos de ustedes saben que la Cooperativa Nueva Generación fue ferozmente reprimida dentro de su galpón. Han lastimado compañeras, chicos, han hecho un desastre como en el peor momento de la Argentina. Nunca pensamos vivir una situación como ésta. Es doloroso pero una caricia a nuestra alma que estén todos ustedes presentes y que nos acompañen en defensa del trabajo, la tierra y los derechos”.

A su vez, sintetizó el motivo que los llevó a marchar junto a las compañeras y compañeros: “Estamos pidiendo que se apruebe y se trate sobre tablas la media sanción que le falta a Nueva Generación para ser ley y recuperar su fuente de trabajo. Apoyamos el proyecto del ejecutivo pidiendo que se suspendan todos los desalojos de las autogestivas. Necesitamos poder trabajar y el Estado nos debe acompañar”. Para cerrar, indicó: “El Parlamento fue votado para acompañar al pueblo, no para darle la espalda. Responsabilizamos a Kicillof por la feroz represión que hemos sufrido, a Sergio Berni y a Pablo Fernández. Que sea la primera y la última vez que se atrevan a levantarle la mano a las mujeres, los chicos y los trabajadores”.

Luego, y en representación de la Cooperativa UST, quién esa lamentable mañana tuvo a la mayoría de sus trabajadores también demorados, Mario Barrios, socio fundador, remarcó: “Nunca pensamos que íbamos a llegar a esta instancia en donde haya  habido una represión tan feroz. Sí estaba dentro de las previsiones que podrían venir a desalojar. Lo que nunca pensamos es que iba a haber un operativo de alrededor de 800 efectivos para reprimir a 200 o 300 trabajadores.  Estamos acostumbrados a pelearnos porque nacimos en la calle y de la lucha, pero en un gobierno peronista nos da vergüenza que hayan reprimido a trabajadores.”, a lo que agregó: “No se puede avalar, sea el gobierno que sea, la represión a los trabajadores. No se puede avalar la represión que hicieron en Wilde contra mujeres y chicos. Tiraron gases como si fuéramos 10 mil, rompieron vidrios, todo. Hemos estado en varios desalojos y recuperaciones, pero en ninguna hemos visto eso”. Para concluir, afirmó en nombre de sus compañeras y compañeros: “La UST tiene el firme compromiso de pronunciarse y ante todo somos trabajadores. No importa la ideología, somos laburantes y hermanos de lucha. Vamos a estar en cada una de las luchas en donde se violenten y repriman los derechos de nuestras compañeras y compañeros”.

Expectantes a lo que sucediese horas más tarde en el interior de la Cámara de Diputados, la ronda de oradores continuó haciendo énfasis en lo ocurrido hace días atrás. Por la Cooperativa La Universal, su presidente, Alfredo Sabino, señaló la situación de muchas empresas recuperadas en la actualidad: ”Hay infinidad de fábricas que son económicamente inviables, como lo llaman ellos, y que están sin ley de expropiación. Van a venir por esas, las van a querer desalojar y lo que van a hacer los juzgados es el remate y lo van a comprar en una liga de rematadores”.

Asimismo, Sebastián Ramos, por la Cooperativa Reciclado General de Plástico, resaltó: “Tengo 39 años, voy a pagar 2 deudas externas y me cagaron a palos 2 veces. Una fue en la despedida del Diego y en Nueva Generación. Este gobierno está muy equivocado, compañeros”.

Para sellar una primera parte del día que, pese al calor y toda la incertidumbre generada alrededor de una decisión final, ninguna compañera y compañero aflojó en la medida y con más firmeza que nunca sostuvo el respaldo a Nueva Generación. La conferencia bajó su persiana con la voz de Oscar de Isasi, Secretario General de ATE Provincia y CTA Provincia.

“Quiero respaldar, en nombre de nuestra organización, todas las acciones que se vienen desarrollando en torno a que se vote la ley que impida los desalojos y la ley de expropiación. Ir sumando respaldo a ese tipo de decisiones implica ir construyendo masa crítica para ayudar a muchos legisladores, fundamentalmente del Frente de Todos,  que tienen que votar esa ley para  reparar derechos de muchas compañeras y compañeros”. Para finalizar, “El Colo”, sentenció: “Acá, la CTA Autónoma, los trabajadores y trabajadoras en la calle respaldamos a los legisladores para que voten una ley de expropiación y suspensión de los desalojos para reparar derechos de miles de cooperativistas que se ganan el pan día a día.  Nosotros, en esta movilización, además de exigir la Ley de Expropiación, que haya un impedimento de los desalojos, también queremos repudiar  a esos que disfrazados de demócratas nos matarían si es necesario para llevarse la riqueza de los argentinos”.

Posterior a las distintas miradas de cada uno de los referentes que hicieron uso de la palabra, el acampe de las compañeras y compañeros siguió con la clásica batucada y las banderas flameando con más fuerzas que nunca a la espera de tener novedades ya en el horario vespertino del día.

El pueblo unido jamás será vencido

Tras más de 8 horas de sostener, esperar, imaginarse cuál podría ser la decisión definitiva, las y los presentes finalmente tuvieron una devolución concreta en una jornada extensa, pero que valió la pena.

Rodeado de aplausos en la caminata para los encargados de traer el mensaje que finalizó la actividad, Alicia Gutiérrez, de Nueva Generación,  tomó el guante ante la expectante mirada de todas y todos y con lágrimas en los ojos, expresó: “Hubo cambios, arreglos entre los bloques y se va a tratar sobre tablas. Va a llevar tiempo, pero ya se comprometieron a que sale la media sanción”.

Casi como un mensaje reflexivo por todo lo vivido, soltó: “Seguramente debemos seguir, no le pueden pegar a los trabajadores por querer producir. Nos vamos a tener que unir más que nunca, los tiempos que se vienen son difíciles y tenemos que estar atentos. Les agradecemos por estar acá porque sabemos que somos la clase, pero no tienen ninguna obligación de estar acompañándonos. Les agradecemos que hayan sentido nuestro dolor  y que estén presentes dándonos el apoyo. Esto lo logramos entre todos”.

Sumado a su inmensa felicidad, reflejada también en cada uno que aguantó y bancó el plan de acción, Mario Barrios, por la UST, resumió lo que esperaban pero siempre con una carta ganadora: “Esto estaba perdido. Había desesperanza, desazón, parecía que se nos iba de las manos. Esto nos tiene que llamar a la reflexión de que nunca hay que bajar los brazos, aún en las peores circunstancias. Esto se consigue únicamente así: en unidad. Estamos parados del lado de los trabajadores y de ese lado no nos mueve nadie. Gracias a todos y a las compañeras que dejan sus pibes, sus casas”.

El cansancio de las compañeras y compañeros de repente desapareció, se esfumó, y no por arte de magia, sino por haberse vuelto a su territorio con el mensaje que fueron a buscar: el del triunfo de la clase trabajadora. “El pueblo unido jamás será vencido”, entonaron los presentes, casi como un anticipo de una película que sabían que iba a tener ese final feliz…

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