La UST junto a los vecinos de la Costa de Villa Dominico

Allí donde la fuerza
de la solidaridad 
va venciendo a
la adversidad: 
Presenciamos la
cotidianidad en la
vida de 
los vecinos 
de la zona de 
las Quintas 
de Villa Domínico 
en plena pandemia.

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Nos referimos a la tradicional área de la Costa, donde florecían cultivos y abundaban los viñedos en el siglo pasado.

Un “pulmón verde”, que fue olvidado e ignorado por años, perdido en el mapa, donde viven 90 familias (muchas de ellas, sucesoras de los antiguos pobladores) que luchan, hoy más organizados que nunca, porque se hagan valer sus derechos. Justamente, allí, en la zona de las Quintas, se encuentra el Centro agroecológico de la UST, donde, desde hace varios años, los trabajadores de la cooperativa Unión Solidaria de Trabajadores recuperaron el espacio abandonado y, con mucho esfuerzo, lo fueron convirtiendo en una usina creadora de fuentes laborales y proyectos. Un ámbito educativo, recreativo y de desarrollo sustentable, desde donde “late fuerte” la vocación y trayectoria de la UST de más de 17 años de generar una permanente cadena de solidaridad y construcción colectiva con y para la comunidad.

UNA COMUNIDAD TENAZ Y DIGNA LUCHANDO POR SUS DERECHOS 

Ver a los vecinos de las Quintas de Domínico en plena pandemia es ver a una comunidad tenaz y digna, que se respeta y cuida entre sí, que lucha por sus derechos, que se desvela porque sus hijos puedan continuar educándose a pesar de la falta de conectividad. 

Alli vemos cómo la fuerza de la solidaridad le gana a la adversidad. Vale recordar que los pobladores de las quintas se encuentran en situación de emergencia, unidos, organizados y fortalecidos reclamando a la Municipalidad de Avellaneda soluciones urgentes y duraderas a problemas de larga data, que a raíz de la pandemia han tomado mayor gravedad y se han vuelto impostergables. 

Hoy, la zona de la costa sufre, entre otros problemas: situaciones de inseguridad recurrentes, falta de agua, de iluminación, cortes de electricidad, falta de conectividad, hasta falta de recolección de residuos en gran parte del área. Nancy Alvarenga (vecina de las Quintas) ejemplifica la situación describiendo la dificultad que implica sobrevivir en el “día a día”, hasta para lo más básico, expresa que “es muy difícil porque muchos vecinos no tenemos movilidad y tenemos que trasladarnos al pueblo, trayendo agua, pan o lo que fuese… Y hasta traer para empezar un desayuno, ya es costoso”.

A su vez enfatiza: “la necesidad más básica de acá que siempre pedimos es el agua y mayor iluminación”. Algunos reclamos han empezado a ser escuchados, pero aún queda mucho camino de lucha por delante. 

El rol fundamental de la solidaridad en Las Quintas Monica García (integrante de la Granja educativa Tiempo de crecer) relata cómo se empezó con reuniones entre vecinos. Y un día, junto con Mario Barrios (socio fundador y referente de la UST) se inició el censo que permitió conocer las principales necesidades de la zona y determinó que hay 90 familias (mayoritariamente numerosas) viendo allí.

Por su parte, Alejandro Pardo (trabajador de la reserva ecológica de Avellaneda EcoArea e integrante de la agrupación Barrios de pie), describe: “se está efectuando un trabajo en conjunto con la UST, Barrios de Pie y La granja Educativa tiempo de Crecer). Los sábados, la UST realiza ollas populares y los domingos, Misiones Franciscanas.

Mario Barrios expresó la importancia de que los vecinos de la costa “empiecen a confiar en una organización que está laburando con ellos y que no les va a ir vender pescado podrido, que no va a utilizar políticamente la ayuda. Porque siempre peleamos para que las personas, tengan su dignidad, su laburo… Que tengan lo que constitucionalmente les corresponde” Barrios, que como referente de la UST y como persona, cuenta con una trayectoria solidaria de toda una vida, agregó: “Lamentablemente a veces tenemos que llegar con la bolsa de mercadería, que es la necesidad primaria. 

Pero creo que eso es lo que nos está dando en la UST el conocimiento cabal de que somos una organización que va a laburar en serio y que va a actuar en el territorio para cambiar la realidad que ellos tienen”. Por su parte, la vecina de Las Quintas, Nancy Alvarenga expresa el rol fundamental del flujo de solidaridad: “Es como que nosotros somos olvidados de acá.No existimos. Entonces nos alegra muchísimo que alguien venga y nos de una mano. Si no hubiera tenido la ayuda vecinal no se que hubiera hecho”

Desde la UST acompañamos. Como siempre, con compromiso, lucha, trabajo y dignidad, recordando las enseñanzas de nuestro inolvidable cura obrero, el padre Luis Sánchez de Wilde, de que “hay que seguir andando” y con la certeza de que cuando nos unimos y construimos colectivamente, nos fortalecemos todos y podemos cambiar realidades.

 #CooperartivaUST #Lucha #Trabajo #Dignidad #ConstrucciónColectiva


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