BALANCE 19 AÑOS DE VIDA DE LA COOPERATIVA UST

A 19 años de la creación de la Cooperativa Unión Solidaria de Trabajadores, su presidente, Diego Ledesma, realiza un balance global del camino recorrido desde la recuperación de la fuente laboral al día de hoy.

Construir “raíces fuertes” y proyectar a largo plazo a través de la autogestión:   

El 9 de marzo del 2022 la UST cumplió 19 años como empresa recuperada y organización social. Haciendo una mirada retrospectiva, Ledesma relata que desde el primer momento en que se empezó a hablar de la cooperativa se hablaba de un proyecto de sostenimiento de la fuente de trabajo y generación de empleo,  a no menos de 20 años. “En ese momento era como una utopía poder, entre trabajadores, definir un proyecto a largo plazo y lograr llevarlo adelante”.

Como describe Ledesma, refiriéndose al presente: “hemos cumplido una etapa de eso que se habían planteado los socios fundadores de esta cooperativa. Se habían propuesto ese proyecto y para nosotros darle continuidad y comenzar una etapa nueva es todo un desafío”.

Autogestionarse, ser hacedores del propio destino

En cuanto a los objetivos y motor del proyecto de la UST, Ledesma describe cómo, desde sus orígenes, paralelamente al sostenimiento y generación de fuentes laborales fue necesario atravesar un proceso de aprendizaje en cuanto a la autogestión: “Como trabajadores tuvimos que empezar a pensar de otra manera. La realidad nos hizo ver otras cosas. Tuvimos que aprender a gestionar nuestros propios recursos, a decidir de manera colectiva, a hacernos cargo de nuestro propio trabajo, nuestro día a día. Nuestro  futuro laboral no depende de ningún patrón, sino de nosotros mismos”.

Un proyecto integral de construcción colectiva desde y hacia la comunidad: “Nosotros somos UST las 24 horas del día”

Ledesma también rememora lo vivido más allá de lo laboral a partir de la creación de la UST, la continuidad en cuanto a la militancia social, de trabajar por y para la comunidad, que como puede verse en videos de compañeros de hace más de 30 años atrás, acompañó a los socios fundadores en la “pre-historia” de la cooperativa:

“La UST no nació de casualidad. Sino, en el barrio, en la organización de la comunidad, en la canchita, ahí empezó a nacer. La cooperativa no es por sí misma, nunca podría ser una isla Fueron desafíos enormes. No solo hablando con respecto al trabajo, sino llevando a la práctica una mentalidad que era la que tenían compañeros socios fundadores, militantes que fueron los formadores de esta cooperativa y cuadros que quedamos con la responsabilidad de darle continuidad al proyecto”.

El presidente de la UST explica: “Esa mirada más social, trabajo militante que venían llevando adelante nuestros compañeros de la comisión interna de delegados, acompañados por Hugo –Villar-, Mario –Barrios- Toda esa militancia, esas cualidades, los compañeros las adoptaron para poder reflexionar y generar otra manera de trabajar”.

Ledesma describe esa unidad indivisible entre trabajadores de la UST y la comunidad: “Nosotros somos trabajadores y siempre hablamos de una articulación con la comunidad porque nosotros somos eso. Nunca nos despegamos de la comunidad. Lo que pasa en el barrio nos pasa a todos. Acá en la cooperativa y con las nuevas formas de poder pensar el trabajo, un nuevo sujeto de derecho como trabajador autogestionado tiene que estar bien marcado eso. No podemos ser trabajadores dentro de la empresa y afuera otra cosa”.

 “Nosotros somos UST las 24 horas del día. Ser UST implica todo un compromiso social, una militancia que los socios fundadores, en ese momento, lo marcaron a fuego en nosotros y tenemos el desafío de darle continuidad”.  Algo que no es fácil de poder llevar adelante.

Sostener lo construido

A su vez, el secretario de Acción Social de la CTA-A provincia de Bs.As, sostiene: “Esos 19 años a nosotros nos dejaron, más allá del balance económico positivo, el desafío de sostener todo lo que se construyó en 19 años: Desde el Centro de Producción Agroecológico, en donde está la pileta; las parrillas; los quinchos; ese sueño del camping propio…

Por otra parte, el socio fundador de la UST menciona el Bachillerato popular Arbolito, creado por la organización hace 14 años: “Poder seguir llevándolo adelante tiene que ver con la necesidad propia de los trabajadores, de los vecinos de terminar los estudios secundarios, seguir formándose, capacitarse”. Agrega: “allí tiene que seguir una formación en base a la economía popular, la solidaridad con el barrio. Poder ser, más allá de que sea un lugar donde uno va y comparte los saberes,  un espacio de reflexión donde hay materias que nos permiten pensar por qué estamos en el momento que estamos, por qué la situación económica que nos toca”.

Refiriéndose al Polideportivo UST, Ledesma  describe: “es otros de esos lugares, ese espacio comunitario, de contención para las pibas y pibes del barrio, que es clave para su crecimiento. Es algo que a nosotros nos llena de orgullo y alegría”.

 Una proyección hacia adelante con el legado más valioso

Nuestros compañeros nos han dejado la vara muy alta en 19 años. Nos han dejado muchas enseñanzas, un conocimiento que debemos explotar como empresa recuperada  y trabajadores.  

Respecto a la experiencia de los trabajadores de  la UST en la operación y el mantenimiento post cierre del complejo ambiental Villa Domínico, Ledesma señala: “Somos trabajadores calificados que podemos trabajar en espacios de grandes impactos ambientales. Ese no es un dato menor, menos en lo que viene pasando en el mundo con cuestiones de impacto ambiental (…) Desde ese lugar, tenemos un conocimiento que nos va a permitir poder pensar en otras unidades de negocios, poder diversificar las tareas de la cooperativa. No solamente desde el conocimiento, sino por la decisión política de esos socios fundadores, donde una de las cuestiones principales era tratar de duplicar las máquinas que teníamos contratadas para poder salir a buscar trabajo afuera, para poder hacer tareas para el sector privado, el estatal y de esa manera seguir generando fuentes de trabajo”.

Ledesma agrega: “Es una vara muy alta la que quedó, pero estamos confiados que podemos llegar a cumplir otros 20 años más. La verdad que para nosotros es un orgullo hacer un balance de 19 años.  Nos imaginamos los próximos 20 y obviamente que todos los proyectos que hoy están, continúen. Cada proyecto de la UST, sin desprenderse del proyecto original, pero que tenga la capacidad de autogestionarse por sus propios medios. Es la finalidad de la cooperativa poder demostrar la autogestión de cada proyecto colectivo. Para nosotros es uno de los objetivos principales”.

La UST ha demostrado y ha dado señales de que, con decisión política, voluntad, solidaridad, con ser consecuentes entre lo que uno dice y hace,  las cosas pueden ser de otra forma y podemos vivir mejor.

 

UST y la CTA-A/ FeNaT

El socio fundador de la UST enfatiza la importancia de contar con una herramienta  como trabajadores, como identidad de clase. “Donde discutir nuestra manera de vivir, nuestra forma de gestionar y poner en debate las prácticas del sistema. La articulación, el espacio gremial, sindical, de militancia, donde volcamos y compartimos los saberes junto con otros compañeros y compañeras siempre fue la esencia de nuestros socios fundadores”, sostiene.

“Pensábamos que había algo que nos tenía que proteger mucho más que un paraguas político sindical. Así comenzó la incorporación a la CTA Autónoma.  La CTA a nosotros nos defendió antes de ser UST, cuando no éramos nada. Antes de ser UST, ya éramos CTA”.

A su vez, menciona la conformación de la Federación Nacional Territorial –FeNaT- que tiene que ver con los distintos niveles de organización que se dan en los barrios. “Ver cómo podemos con otros compañeros/as emprender este sueño de seguir generando construcciones colectivas, unidades productivas, operativas.  Poder demostrar que realmente es posible la autogestión. Poner en debate también con el Estado y sus herramientas que la economía social y popular es posible, pero que no es una economía para los pobres y no es necesario, cuando se habla de economía social, pensar en un horno pizzero con una máquina de costura, sino pensar un proyecto asociativo. En donde podamos vivir de nuestro trabajo y que ese proyecto asociativo esté acompañado por el Estado, por políticas públicas”.

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