Dentro del marco de los 50 años del último golpe cívico-militar, realizamos en el SUM del Polideportivo UST una charla junto a familiares de personas desaparecidas, quienes compartieron sus vivencias, los recuerdos de sus seres queridos y el clima de miedo, silencio y persecución que atravesó nuestra sociedad durante aquellos años.
De la actividad participaron jóvenes de la cooperativa, trabajadores y vecinos/as, generando un valioso espacio para pensar colectivamente cuándo y cómo se gestó la violencia ejercida desde el Estado, y por qué el ejercicio de la memoria resulta fundamental para comprender nuestro presente y proyectar nuestro futuro.
Allí se reflexionó sobre la importancia de recordar para no repetir, sobre la esperanza de quienes luchaban y soñaban con una sociedad más justa, y sobre el impacto que las dictaduras tuvieron en gran parte de América Latina. Porque cuando se recuperan esas historias, lo personal se transforma en colectivo; los NN recuperan sus nombres, y esos nombres vuelven a ser historias, proyectos de vida y sueños que siguen interpelándonos.
Al finalizar la jornada, los chicos y chicas del club entregaron cuadros realizados por ellos mismos, pintados con los emblemáticos pañuelos de las Madres de Plaza de Mayo, como símbolo de memoria, lucha y compromiso.