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Lunes 25 septiembre 2017
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17 de noviembre,  DIA DEL MILITANTE

17 de noviembre,  DIA DEL MILITANTE

Ser militante es una forma de vivir.  El militante es acción, él transforma la realidad, en mayor o en menor medida.

“Militante es aquel que intenta transformar el mundo con su ejemplo; sabe que decir lo que se piensa y hacer lo que dice es el arte mayor de una noble práctica política. Su proceder está guiado por un precepto evangélico: luchar por la igualdad entre todos los seres humanos.  Su enorme tarea se inscribe en un paradigma fraterno: “ningún ciudadano se realiza en una Nación que no se realiza”. Arturo Jauretche.

INALTERABLE EN LA MEMORIA Y EL CORAZON:

El 17 de noviembre se celebra  el “Día de la Militancia” al conmemorarse el regreso a la Argentina de Juan Domingo Perón, en 1972, luego de casi 18 años de injusto exilio, en medio de la dictadura militar encabezada por el general Alejandro Agustín Lanusse y en la antesala de su tercera presidencia.

Hoy, en 2015, se cumplen 43 años de aquella jornada épica, de lluvia torrencial en que miles de militantes fueron hasta Ezeiza a reencontrarse con su líder, el General Juan Domingo Perón.

Aquel fue un día trascendental para la inmensa mayoría del pueblo argentino, que después de tantos años de lucha, proscripción y resistencia fue al encuentro de su líder. Fue la jornada  en que se hizo realidad el sueño de una militancia que tanto había hecho por el retorno de quien abrió el camino de la justicia social en la Argentina.

En este día homenajeamos a los miles de compañeros que sufrieron persecución, cárcel y exilio,  arriesgaron sus vidas y en muchos casos las perdieron, por traer a Perón de vuelta a su Patria. A su vez, esta fecha nos lleva a reflexionar sobre el tema del verdadero significado de la militancia y su importancia para nuestra vida cotidiana.

LA ESENCIA DEL MILITANTE

Militar es accionar. La militancia es la conducta de quien apoya  y se esfuerza por defender una causa o proyecto. Puede desarrollarse a través de un partido político, de una organización no gubernamental. El activismo es esa fuerza que nos saca de la inercia, del quietismo. Es dedicarse intensamente siguiendo una línea de acción en la vida pública, social o política.

Lo que distingue al militante de distintas épocas,  de distintos estratos sociales es exactamente una misma característica: es una persona extraordinariamente fogosa, que está enojada con las injusticias existentes en la sociedad,  que quiere que las cosas cambien. El militante es un luchador que puede perder muchas batallas. Que de pronto, hasta puede llegar a trastabillar, desanimarse y creer que “no vale la pena”. Pero al instante se para, se arrepiente de pensar eso y sigue luchando. En sus entrañas sabe que el camino vale la pena. Es consciente de que puede cambiar su realidad. Ya ha caído y ha sabido levantarse muchas veces.

El militante es quien piensa, quien sale, analiza, mira, grita.  Es el que es capaz de plantarse y mostrarse en desacuerdo donde esté.

Es persistente. Se compromete. Sale a la calle en busca de forjar su propio destino. No lo para ni el frío, ni el rayo del sol ni la lluvia. No se va a quedar, de ningún modo, quieto, criticando solamente.  Acciona, activa a otros a comprender que se puede.

Ser militante es una forma de vivir.  El militante es compañero, es solidario, es alegría, es una fuerza de amor. Es alguien que siempre estará dispuesto a dar una explicación, una mano, un consejo. El militante está pintando una escuela, ayudando a sacar un árbol caído, haciendo jornadas solidarias, sin ningún rédito económico, solo para ayudar.

ESA UNION QUE HACE A LA FUERZA:

Militar es también impulsar a los compañeros a acompañarnos.  Es abrirnos al mundo sin dejar de lado nuestra patria. Es hacer un bien por nuestra patria, comprender que nos necesita. Unirnos. El militante nunca es individuo. Eso es fundamental, él siempre es colectivo. Él pertenece a un todo.

Militar exige capacitarse, educarse. Usar todos los medios que nos ofrece la tecnología para “hacer correr nuestra voz”. Militar en el ámbito que estemos: en casa, en la calle, en el barrio, a través de las redes sociales.

La oratoria es un punto fundamental en el militante: puede no ser el mejor orador, pero sabe que tiene que mejorar día a día su capacidad para expresar bien sus ideas, porque tiene la responsabilidad  de trasmitir los conceptos doctrinarios que fundan sus convicciones.

El militante es siempre político, porque actúe en la parroquia, en el gremio, en la cooperadora, en un partido político o en una sociedad de fomento. Sabe que su acción es lo mejor de la política o sea, accionar por el bien común. Ocupe o no cargos, siempre debe construir poder colectivo.

Con motivo del día del militante celebramos junto a nuestros compañeros que comparten la realización de una permanente militancia. Que saben que vale la pena tener una causa por la cual luchar y vivir y van a dar todo para que se realice. Que mantienen viva la llama de “ir por lo que nos corresponde”.  Porque sabemos que con lucha, trabajo y dignidad somos constructores de nuestro destino, de un porvenir con mayor justicia social para nuestros hijos y nietos.

 




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